¿Qué es un ojo artificial?

Un ojo artificial es una prótesis que se utiliza para reemplazar un ojo perdido o dañado. Hay dos tipos de ojos artificiales: prótesis oculares y visuales. Una prótesis ocular replica el ojo perdido por razones estéticas, no sirviendo a ninguna función médica más allá de soportar el ojo. Una prótesis visual proporciona realmente la entrada visual al portador estimulando el nervio óptico, permitiendo que él o ella experimente una cierta visión.

Los seres humanos han estado haciendo prótesis oculares durante cientos de años. La pérdida de un ojo no es terriblemente rara, pero puede crear una apariencia que puede ser perturbadora o aterradora para algunas personas. El uso de prótesis oculares puede dar a alguien una apariencia normalizada, atrayendo menos atención. La inserción de una prótesis en la cavidad ocular también proporcionará apoyo, reduciendo el riesgo de colapso. La pérdida de un ojo tendrá un profundo impacto en la percepción de profundidad, pero muchas personas aprenden a funcionar muy eficazmente con un solo ojo.

A mediados del siglo XX, los investigadores comenzaron a explorar la idea de crear un ojo artificial que pudiera ver realmente. Con el fin de lograr el objetivo de crear una prótesis visual, los científicos tenían que desarrollar una cámara que podría interactuar con el cerebro mediante la estimulación del nervio óptico. Esto se logra enviando señales eléctricas similares a las que serían enviadas por un ojo real. El cerebro interpreta esas señales como lo haría si hubiera un ojo biológico en su lugar.

La ciencia detrás del ojo artificial está siendo refinada constantemente mientras que los investigadores exploran mejores diseños de la cámara y perfeccionan el sistema de comunicación entre la cámara y el cerebro. A principios del siglo XXI, se habían demostrado en los programas experimentales una serie de ojos artificiales de alto funcionamiento. El desarrollo de prótesis visuales confiables puede hacer una gran diferencia para las personas con daño visual severo o ceguera en uno o ambos ojos.

Si un ojo artificial es una prótesis visual o ocular, debe ser cuidadosamente ajustado al usuario. Las tomas para los ojos de todos son ligeramente diferentes, y la prótesis debe encajar de forma suave y cómoda, o puede causar dolor, y podría dañar los nervios o dañar la cavidad ocular. El ajuste de la prótesis suele implicar varias sesiones de moldeo y medición para obtener el mayor número posible de datos sobre la estructura del receptáculo ocular. Una vez que se ha creado la prótesis, el paciente asiste a una sesión de adaptación y aprende cómo cuidar el ojo artificial y la cavidad ocular.